Pedro de Jesús Maldonado Lucero nació el 15 de junio de 1892 en la ciudad de Chihuahua, en el barrio popular de San Nicolás —hoy Colonia Obrera—, séptimo de los siete hijos de Apolinar Maldonado y Micaela Lucero. Era una familia numerosa y humilde, profundamente católica, que supo transmitir a sus hijos una fe robusta y práctica. Desde muy joven, Pedro mostró una atracción especial por la vida espiritual y por el apostolado, y cuando llegó el momento de elegir una vocación no dudó: a los diecisiete años ingresó al seminario diocesano de Chihuahua.

Los años de seminario coincidieron con el período más violento de la Revolución Mexicana. Las instituciones eclesiásticas del norte del país sufrían clausuras, saqueos y persecuciones periódicas. La formación teológica de Maldonado se completó, paradójicamente, en el exilio: fue ordenado sacerdote en El Paso, Texas, por el obispo Anthony Joseph Schuler, S.J. Celebró su primera misa solemne el 11 de febrero de 1918 en el Templo de la Sagrada Familia de Chihuahua —fecha que diecinueve años después sería también la de su muerte.

Apostolado en la Sierra y en Santa Isabel

Los primeros destinos del padre Maldonado lo llevaron a la Sierra Tarahumara y al distrito de Jiménez. Su trato con los pueblos indígenas tarahumaras desarrolló en él una sensibilidad pastoral que iba más allá de la administración rutinaria de sacramentos: aprendió a conocer las necesidades concretas de comunidades marginadas y a responder a ellas con inventiva y dedicación. Era un sacerdote que no esperaba a que los fieles llegaran al templo sino que salía a buscarlos.

En enero de 1924 fue designado párroco de Santa Isabel, municipio chihuahuense al norte de la capital del estado. Santa Isabel —hoy Villa Ahumada— era un pueblo ganadero de la llanura norteña, con una comunidad católica que había vivido con particular crudeza los años revolucionarios. El padre Maldonado encontró allí a fieles necesitados de reorganización espiritual y asistencia práctica. Fundó grupos de adoración nocturna al Santísimo Sacramento, impulsó la educación religiosa de los niños y adultos, y sostuvo la red de compromisos sacramentales en un territorio disperso que obligaba a continuos desplazamientos a caballo por la llanura.

Su espiritualidad giraba en torno a la Eucaristía. Él mismo lo expresó en una frase que sus contemporáneos recordaban:

«He determinado tener siempre el corazón en el cielo y en el sagrario.» — San Pedro de Jesús Maldonado Lucero

La persecución en el período cardenista

Los Arreglos de 1929 pusieron fin formalmente a la Guerra Cristera, pero no extinguieron la persecución religiosa en México. Durante la presidencia de Lázaro Cárdenas (1934–1940), el gobierno impulsó la llamada educación socialista y reforzó las restricciones anticlericales en varios estados del país, con particular virulencia en las regiones más alejadas de los grandes centros urbanos. En Chihuahua, la aplicación de estas políticas varió según la voluntad de las autoridades locales, y en la zona de Santa Isabel las tensiones entre la comunidad católica y los funcionarios municipales se mantuvieron latentes durante años.

El padre Maldonado continuó su ministerio con discreción pero sin renunciar a nada de lo que consideraba esencial. Seguía celebrando misa, administrando sacramentos y visitando a los enfermos. La comunidad lo protegía en la medida de lo posible. Pero en febrero de 1937 llegó el momento en que la protección no fue suficiente.

El Miércoles de Ceniza de 1937: el ataque

El 10 de febrero de 1937, Miércoles de Ceniza, el padre Maldonado celebró la misa y distribuyó la ceniza entre sus feligreses. Después, como era su costumbre, salió a llevar los sacramentos a enfermos de la zona. Fue interceptado por un grupo de hombres armados, encabezados por Andrés Rivera, cacique político de la región. Los agresores lo arrestaron y lo obligaron a caminar descalzo por el camino hasta Santa Isabel.

En las dependencias de la presidencia municipal, Rivera tomó la iniciativa de la violencia. Le disparó con su pistola, alojándole una bala en la frente que fracturó el cráneo y dejó casi desprendido su ojo izquierdo. Otros presentes lo golpearon también, con culatas de rifle y con los puños. La paliza fue brutal y prolongada. Los testimonios recogidos en el proceso de canonización describen una agresión de una saña que superaba cualquier motivación de orden público: era el odio personal a un sacerdote que había persistido en su ministerio a pesar de todo.

Maldonado sobrevivió esa tarde. Fue trasladado a la ciudad de Chihuahua, donde recibió atención médica tardía e insuficiente. Murió a causa de las heridas en la mañana del 11 de febrero de 1937 —el decimonoveno aniversario exacto de su primera misa solemne. Tenía cuarenta y cuatro años.

El último de los veinticinco

Pedro de Jesús Maldonado Lucero es el último de los veinticinco mártires canonizados en 2000 en orden cronológico: murió casi ocho años después del fin de la guerra formal en 1929. Su martirio en el período cardenista es un recordatorio documental de que la persecución religiosa en México no terminó con los Arreglos sino que continuó, con distintas intensidades, durante toda la década de 1930. Mientras el resto del grupo murió entre 1915 y 1928, Maldonado murió en 1937, en el contexto de la educación socialista y de una nueva oleada de anticlericalismo de Estado.

Es también el único santo nacido en el estado de Chihuahua. Su canonización en el año 2000 fue recibida en la diócesis chihuahuense como el reconocimiento a una tradición de fe norteña que, en los años de mayor represión, no cedió ni en las zonas más aisladas del país.

Beatificación y canonización

Juan Pablo II beatificó a Pedro de Jesús Maldonado Lucero el 22 de noviembre de 1992 en Roma, junto a 24 compañeros. El mismo pontífice lo canonizó el 21 de mayo de 2000 en la Plaza de San Pedro, en la ceremonia del Gran Jubileo que elevó a los altares al grupo «San Cristóbal Magallanes y compañeros mártires». Su festividad litúrgica se celebra el 21 de mayo. Sus restos se veneran en la Catedral de Chihuahua.

✦ ✦ ✦
✦ ✦ ✦

Fuentes citadas en esta página

Para un listado completo de bibliografía del sitio, ver Fuentes.